jueves, 25 de noviembre de 2021

¿Qué otros efectos adversos tiene la metanfetamina sobre la salud?

 

Efectos a largo plazo

Las personas que se inyectan metanfetamina tienen un riesgo mayor de contraer enfermedades infecciosas como el VIH y la hepatitis B y C. Estas enfermedades se transmiten por el contacto con la sangre o con otros líquidos corporales que pueden permanecer en los accesorios que se usan para el consumo. La metanfetamina también puede alterar el juicio y la toma de decisiones, lo que genera conductas de riesgo como la actividad sexual sin protección, por ejemplo, que también aumenta el riesgo de infección.



El consumo de metanfetamina también puede agravar la evolución del VIH y el sida, al igual que sus consecuencias. Hay estudios que indican que el VIH causa más daño a las células nerviosas y más problemas cognitivos en las personas que consumen metanfetamina que en aquellas que están infectadas con el VIH pero no consumen la droga. Los problemas cognitivos incluyen problemas de pensamiento, comprensión, aprendizaje y memoria.

El consumo a largo plazo de la metanfetamina tiene muchas otras consecuencias negativas, entre ellas:

  • pérdida excesiva de peso
  • adicción
  • problemas dentales graves ("boca de metanfetamina")
  • comezón intensa que lleva a lesiones en la piel producidas al rascarse
  • ansiedad
  • cambios en la estructura y el funcionamiento del cerebro
  • confusión
  • pérdida de la memoria
  • problemas para dormir
  • comportamiento violento
  • paranoia (desconfianza extrema e injustificada de los demás)
  • alucinaciones (sensaciones e imágenes que parecen reales pero no lo son)

Además, el consumo continuado de metanfetamina causa cambios en el sistema de dopamina del cerebro; estos cambios están asociados con una menor coordinación y con la disminución del aprendizaje verbal. En estudios de personas que consumieron metanfetamina durante mucho tiempo se observó que los cambios profundos también afectaron las áreas del cerebro que están relacionadas con la emoción y la memoria. Esto puede explicar muchos de los problemas emocionales y cognitivos que se ven en quienes consumen metanfetamina.



Si bien puede suceder que algunos de estos cambios cerebrales se reviertan después de dejar la droga durante más de un año, es posible que otros cambios no puedan revertirse aun después de un largo tiempo. Un estudio reciente incluso sugiere que quienes han consumido alguna vez metanfetamina tienen un mayor riesgo de contraer la enfermedad de Parkinson, un trastorno nervioso que afecta el movimiento.

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